Soberanía

¿Qué cosas podemos alcanzar con la soberanía?

1. Liquidar el colonialismo

La soberanía es una condición necesaria para la reorganización de nuestra vida colectiva y para nuestra inserción plena en los asuntos de la región y del mundo. El colonialismo, sin embargo, es un fenómeno mucho más profundo y complejo. Superar el colonialismo implica, entre otras cosas, erradicar la minusvaloración propia y la dependencia a través del trabajo, la educación y la cultura.

2. Desarrollar un nuevo proyecto económico para un Puerto Rico soberano

Puerto Rico ha carecido de una economía que pueda (i) satisfacer las necesidades de su población, (ii) aprovechar los recursos y talentos de su gente, (iii) cuidar sus recursos naturales y (iv) desarrollar armoniosamente la industria, la agricultura y los servicios.

La soberanía es un instrumento para enmendar fallas sistémicas de nuestra economía colonial. Entre las enmiendas que entrarían inmediatamente en vigor destaca la derogación de las leyes de cabotaje las cuales limitan el tráfico comercial de Puerto Rico y encarecen nuestra vida cotidiana.

3. Ampliar la participación ciudadana: revisión de la ley electoral, re-estructuración legislativa nacional y municipal, evaluación y desarrollo de la municipalización.

Los procesos de participación política de los puertorriqueñ@s están limitados actualmente al voto y a las movilizaciones de la sociedad civil. Los procesos electorales están teñidos por la sombra de la corrupción, por la pobreza de las opciones y por la desidia de quienes deben implementar su mandato. Las movilizaciones civiles, aunque esenciales y muchas veces exitosas, diluyen en múltiples frentes los esfuerzos para la construcción de un nuevo país.

La soberanía implica la evaluación y el rediseño de la participación democrática de tod@s los puertorriqueñ@s en todos los aspectos de la vida nacional.

Creemos firmemente que a mayor injerencia directa y mayor fiscalización ciudadana, la corrupción cesará de constituir una amenaza constante a las finalidades de un buen gobierno.

4. Conservar y restaurar el medio-ambiente

El modelo de desarrollo económico y la falta de planificación urbana han comprometido casi todos los recursos naturales de nuestro país. De vital importancia es la protección y la restauración de nuestras costas, zonas agrícolas, bosques, cuencas y todo recurso hídrico.

No podremos disminuir nuestra huella ecológica, restaurar la vida en las ciudades, proteger nuestros recursos naturales ni abaratar nuestra vida cotidiana sin el desarrollo de medios de transportación colectivos e inter modales y sin la densificación de las zonas urbanas existentes.

Es igualmente urgente una revolución energética que reduzca a un mínimo nuestra dependencia a los combustibles fósiles y nos permita mejorar nuestra competitividad económica mientras atendemos responsablemente nuestra contribución al problema del calentamiento global y sus nefastas consecuencias.

5. Reformar el sistema de tributación

Puerto Rico tiene un sistema de tributación injusto, barroco e ineficaz. La evasión contributiva es galopante. La carga contributiva de los asalariados desproporcionada. La contribución fiscal de las compañías transnacionales insuficiente. Un estado soberano tiene que corregir estas profundas deficiencias para contar con los recursos necesarios y combatir la injusticia fiscal.

6. Asegurar un plan de salud universal

El estado soberano de Puerto Rico se compromete a ofrecer un plan de salud universal que redoble los esfuerzos sanitarios preventivos y que incluya la urgente prestación de servicios de salud mental.

El problema endémico de la drogadicción se atenderá bajo un enfoque salubrista, a tenor con los programas más efectivos a nivel mundial, poniendo el énfasis en la prevención, en el tratamiento temprano y en la disponibilidad constante de servicios de calidad.

7. Devolverle el sentido y mejorar el acceso a la educación

A pesar de los avances educativos en el último siglo, Puerto Rico no ha logrado erradicar el analfabetismo. Actualmente, uno de cada 5 jóvenes en edad escolar se encuentra fuera del sistema educativo antes de terminar la educación superior. Las tasas de graduación de las mejores universidades del país a penas superan el 50%. Y sin embargo, invertimos un 25% de nuestro presupuesto en la educación. Tenemos que hacer más y tenemos que hacerlo mejor.

Un Puerto Rico soberano tiene que reinventar la educación y devolverle su razón de ser: potenciar el desarrollo humano individual y mejorar las condiciones de convivencia social. La educación tiene que dejar de ser una imposición jurídica para aquellos entre los 5 y los 18 años para convertirse en un proyecto colectivo en el que participamos tod@s a lo largo de nuestras vidas.

En un Puerto Rico soberano las escuelas, las universidades, los medios de comunicación y las instituciones culturales han de compartir esta tarea ingente y prioritaria.

8. Potenciar el desarrollo de las comunidades

El empoderamiento económico, cultural y político de las comunidades desventajadas es una de las metas de la democracia en el estado soberano de Puerto Rico. Las comunidades conocen mejor que nadie tanto sus aspiraciones y sus necesidades, como los mecanismos para satisfacerlas. Allegarle los recursos necesarios para continuar esta tarea y ampliar su participación en la vida nacional es una de nuestras metas inmediatas.

9. Defender los derechos humanos de tod@s y ante tod@s

La debilidad del estado colonial le ha impedido defender a cabalidad los derechos de tod@s l@s puertorriqueñ@s: bien fuera frente a los abusos del gobierno federal y sus instituciones o frente a los desmanes de actores locales. Eliminar toda forma de discrimen y desarrollar una cultura de reconocimiento y defensa de los derechos humanos es una tarea inconclusa que el estado soberano se propone culminar.

10. Potenciar la convivencia y mejorar la seguridad ciudadana

Los servicios de seguridad (públicos o privados) no son el medio más efectivo para combatir la criminalidad y la conducta anti-social. Hoy en día Puerto Rico cuenta con un verdadero ejército de policías estatales, municipales y privados sin que haya aumentado la seguridad ciudadana o hayan disminuido delitos graves, como el asesinato.

Otras medidas si funcionan, por ej. el disminuir significativamente el acceso a las armas de fuego, garantizado actualmente por una interpretación de la Constitución de los Estados Unidos. La soberanía eliminará esa disposición y nos dará nuevas herramientas para combatir el crimen.

11. Demandar la liberación de los presos políticos

El estado soberano de Puerto Rico dará curso, en todos los foros a los que gane acceso, el creciente reclamo a nivel nacional e internacional para que se libere inmediatamente a todos los prisioneros políticos puertorriqueños.

12. Oponernos a la militarización y construir una cultura de paz

El estado soberano de Puerto Rico exigirá a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos: (i) la devolución de toda instalación con fines militares o de seguridad; (ii) el cese inmediato del reclutamiento de nuestr@s niñ@s y jóvenes en el territorio nacional, (iii) la eliminación de los programas de reclutamiento en escuelas y universidades.

De igual modo, continuará toda gestión para la limpieza de la zona de tiro de Vieques y de cualquier otra área afectada por la actividad militar. Se compromete además, a velar por los derechos de los miles de veteranos puertorriqueñ@s necesitados de servicios de salud física y mental.

13. Promover la sindicalización

El estado soberano de Puerto Rico reconoce la vital importancia del movimiento sindical para mejorar las condiciones laborales y de vida de l@s trabajador@s. Se compromete, por lo tanto, a propiciar las condiciones para la sindicalización de la fuerza laboral del país y a promover la participación de los sindicatos en la toma de decisiones.

14. Defender y rescatar el patrimonio nacional

El estado soberano de Puerto Rico exigirá que se devuelvan a manos del pueblo de Puerto Rico los elementos de nuestro patrimonio cultural, histórico y ecológico que están hoy en manos del gobierno de los Estados Unidos. Esto incluye, entre otros: monumentos históricos como El Morro; zonas de alto valor ecológico como el bosque nacional El Yunque y la zona del Carso; y las colecciones arqueológicas en el exterior.

15. Defender el idioma español

Consideramos el español –en todos los matices en los que se habla– como parte de ese patrimonio cultural que hay que defender y promover; y como la plataforma lingüística necesaria para la deseable adquisición de otros idiomas por la mayor parte de l@s ciudadan@s de un Puerto Rico soberano.

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