Soberanía frente al colonialismo

¿Quién será el iluso?

Por Silverio Pérez

En su más reciente columna en un semanario dedicado a negocios Rafael Hernández Colón llama ilusos a los soberanistas dentro y fuera de su partido. En un análisis llanito dice que “hemos tenido románticos en todos los partidos, pero particularmente en la izquierda y en la derecha y realistas o pragmáticos en el centro”. De inmediato pasa a adjudicarle a los llamados pragmáticos el haber sido “los únicos que han logrado resultados tangibles de gobierno propio”. Y concluye que “los románticos no han conseguido nada”. Pregunta muy sencilla de historia: ¿Hubiese recogido Muñoz Marín las migajas de gobierno propio que le dieron los Estados Unidos sin las luchas independentistas de la década de los 30 y el 40? Don Rafael se debe leer el libro Desde Lares, de Carlos Gallisá para que refresque su memoria histórica.

Pero seamos pragmáticos y tomemos la presente situación de Puerto Rico. “En el 2008 el ingreso per cápita en Puerto Rico era de $14,237. Esto es menos de la mitad que el del estado de Mississippi, el más pobre de los Estados Unidos. En 2009 la cifra  oficial del desempleo ascendió a un 15.9%. En el 2009 la participación en la fuerza laboral en Puerto Rico fue de sólo un 44.1%, una de las más bajas del mundo. Más del 50% de los hogares en la isla vive bajo los niveles de pobreza y el desempleo sube al 60.7% cuando la jefa del hogar es una madre soltera.” ¡Terrible!, ¿no? Pues esos datos que he citado los da el mismo Rafael Hernández Colón en una carta que le escribió recientemente a Nancy Pelosi cabildeando en contra del Proyecto Pierluisi sobre el estatus.

Tal vez por falta de espacio don Rafael no añadió otros datos que describen, pragmáticamente, la situación del Puerto Rico que nos han legado los pragmáticos: La deuda pública ronda los $60 mil millones. El déficit estructural es de $3 mil millones. El 58% de la gente apta para trabajar no trabaja. El desempleo oficial es del 16% y el real está cercano al 30%. Tenemos una extrema e injusta distribución de la riqueza que mantiene al 45% de la población, 1.7 millones de puertorriqueños, viviendo bajo el nivel de pobreza. El 46% de la población tiene ingresos menores de $15,000 al año y un 31% vive con ingresos menores a los $10,000 al año. Un 28% de la población está en el programa de cupones de alimentos, PAN. Pero un 2% de las familias controla la mayor parte de los ingresos y riquezas del país. Claro, es iluso pensar que alguien que pertenezca a ese dos por ciento quiera cambiar la presente situación del país.

En la misma edición del semanario en el que aparece la columna de RHC se nos informa que la Junta de Planificación de Puerto Rico ha reportado que nuestra economía se contrajo en el 2010 en un 3.6% y que los niveles de ingresos han regresado a los que fueron a principios de esta década, la década perdida, mientras todos los países soberanos cercanos a nosotros en el Caribe han experimentado algún tipo de crecimiento económico y en Sur América, Uruguay, acaba de tener un 6% de crecimiento en el per cápita.

Aquí realmente se han cambiado los papeles. Iluso es el que cree que con los mismos pensamientos que hemos creado este problema de descalabro económico, social y político que vive nuestro país, lo vamos a resolver. Pragmático es el que entiende que hay que buscar soluciones donde el miedo no nos ha permitido mirar: en la soberanía. Iluso es el que luego de haber ocupado posiciones de poder por 19 años: tres de Secretario de Justicia, cuatro de Presidente del Senado, doce como Gobernador y 19 como presidente del Partido Popular, el partido de los pragmáticos, se atreva criticar a los que quieran hacer lo que él fue incapaz de hacer. Iluso es el que piense que dentro de ese partido, dirigido por control remoto por Rafael Hernández Colón, pueda haber un cambio en la dirección correcta. El pragmático de hoy sabe que sin los poderes de la Soberanía no hay solución a nuestros problemas.

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