Soberanía frente al colonialismo

Ruptura con contentura

Por Silverio Pérez

Ya se definió el Partido Popular. Hay dos bandos: asustaos y soberanistas. La ruptura que anunció Willie Miranda Marín con su discurso del 15 de febrero se materializó a los pocos minutos de haber terminado su mensaje cuando algunos salieron asustaos y otros con contentura.

El grupo de los asustaos, encabezados por Héctor Ferrer y manejado habilidosamente desde Ponce por los Hernández Colón, se rasgaron las vestiduras y acusaron a Willie de independentista. El vocero oficial del clan ponceño, el ex presidente de la UPR José M. Saldaña, volvió a pedir la expulsión de los soberanistas del PPD para defender “el ELA como está”: con sus 3 asesinatos por día, con su récord de quiebras, con sus miles de deambulantes y adictos, con su crecimiento económico en negativo, con su nivel de desempleo en más de 16%, con más de la mitad de la población bajo los niveles de pobreza, con sus profesionales yéndose para otras tierras, con un Departamento de Educación que no educa, con la Salud controlada por las aseguradoras, con un millón de personas que pueden votar y no votan… Con ese “ELA como está” que quieren los asustaos es que Willie quiere romper, y la gran mayoría del pueblo también. La Colonia ya no huele a agua de colonia. Apesta.

El miedo ha sido el arma principal de los colonizadores para mantener sumisos a los colonizados. El miedo, debido a la represión que el gobierno español desató contra los revolucionarios de Lares, produjo a los reformistas que consiguieron luego la Carta Autonómica de 1898. El miedo debido a la represión contra los nacionalistas en la década de los 30 minaron la mayoría que tenía la independencia en esa década y produjo luego la reforma vía el Estado Libre Asociado. Por eso somos los únicos habitantes de la tierra que nos asustamos con que alguien quiera la independencia. Los asustaos siempre se conforman, dada su baja autoestima, con mucho menos de lo que se merecen. Por eso sólo quieren ganar elecciones sin contestarse para qué. Los populares han ganado ocho elecciones desde el 1952 y miren como estamos.

Peor que ser asustao es utilizar el miedo como herramienta política y ser deshonesto intelectualmente. Decir que la Soberanía y la Independencia son la misma cosa es un acto de deshonestidad intelectual para confundir a los ignorantes. La soberanía no es un status. Es el derecho de un pueblo a organizarse política y económicamente sin intervención extranjera. El cómo se organice, lo determina ese pueblo ya soberano, sea como una República Independiente o con una Libre Asociación al país que quiera, en esta caso, los Estados Unidos, como muchos soberanistas populares quieren. Así lo han reconocido las Naciones Unidas. La soberanía es la reválida, pero no te determina que clase de abogado vas a ser; puedes asociarte con un bufete o pones tu propia oficina. Eso de soberanía del pueblo versus soberanía del estado son burundangas teóricas para confundir y seguir con la colonia.

La ruptura ya se ha convertido en contentura. He visto mucha gente prominente del PPD, llamándose, reuniéndose, organizándose libres de paradigmas y lealtades que ya no funcionan con una contentura indescriptible porque ya experimentaron la ruptura. Ven a Willie Miranda como el líder que puede aglutinar las fuerzas soberanistas del país, pero reconocen que la convergencia soberanista va con o sin Willie. Tienen claros ya a quiénes se les fue la guagua y quiénes son sólo capota y pintura.

Pero la ruptura no se debe circunscribir a los populares. Los independentistas necesitamos una ruptura con un discurso exclusivo y prepotente, con la ausencia de explicaciones claras del proyecto de república, con la incapacidad de tirar puentes de entendimiento con aquellos con los que tenemos más coincidencias que diferencias. Los estadistas necesitan una ruptura con la mentira de que la estadidad es posible y con el acomodo a ser administradores de la colonia para beneficio de amigos y familiares.

Las células si no se rompen no crecen. No le temamos a la ruptura, aceptémosla con contentura pues con los mismos pensamientos de miedo con que se creó el problema, la colonia de hoy, no podemos solucionarlo.

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Comentarios:

  • wlugo
  • February 24th, 2010

Simplemente brillante. Me gustó la analogía de la reválida. ¡Gracias Silverio!.

En 2004 creo que emití mi último voto al PPD. Diganme cuál es la fórmula soberanista, y por ahí me voy. Hay que arrebatarle el poder al nefasto gobierno actual, pero no para retroceder al inmobilismo de ese PPD asustao.
Dios mio, ayudanos a madurar, sácanos de esta inmadurez colectiva de la cual sufrimos. No queremos crecer y hacernos autosuficientes, queremos seguir mamando la teta del mantengo. NO MAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!

¿Puede haber soberanía sin independencia? ¿Hay miedo también al uso de la palabra independencia?

  • Marzan
  • February 25th, 2010

Nos encontramos en el umbral de una coyuntura histórica donde pronto veremos cómo quedarán rezagadas las mentes pequeñas e inertes emborrachadas de miedo, petrificadas en el inmovilismo y saciadas fácilmente por limosnas mendigadas con recurrencia. Estatuas de sal que hay que dejar atras. Dando el primer paso es que comienza la RUPTURA .

  • JOSE L SANTANA
  • February 26th, 2010

Para mi seria extraordinario que el movimiento soberanista se tire al ruedo y se pueda formar un partido politico que le brinde la oportunidad ha este pueblo de tener una esperanza un cambio real. No importa los votos que obtenga. Que sea un partido por los obreros,estudiante,ama de casa, que represente las comunidades y de esta forma contruir una patria nueva.

  • rafael
  • February 28th, 2010

Federico, gracias por su comentario pues es una pregunta recurrente entre muchos independentistas. La soberanía es el poder para tomar decisiones, de organizarnos políticamente sin intervención extranjera. La soberanía no es un estatus político. Según la Organización de Naciones Unidas (ONU) hay dos opciones políticas descolonizadoras: independencia y libre asociación. El denominador común de ambas opciones está en la soberanía. El Instituto Soberanista educa sobre los beneficios de ambas opciones. Contestando sus dos preguntas: Sí puede haber soberanía sin independencia, en la forma de libre asociación, según definida por el Derecho Internacional. (con nuestra ciudadanía, renovable, no permanente, con derecho a desvincularnos unilateralmente, etc.) Tampoco tenemos miedo de usar la palabra independencia pues en el ISP habemos partidarios de ambas opciones. Creemos que para lograr la descolonización hay que sumar, no restar, por eso somos un grupo inclusivo. Las razones de por qué nos conviene la soberanía aplican tanto a la libre asociación como a la independencia.

  • Irmarie
  • March 3rd, 2010

Definitivamente fenomenal. Opino que se necesitarian mas personas que piensen asi para poder sacar a Puerto Rico adelante., solo de esa forma lograremos ser un pais independiente y que brille con luz propia. Todos deberiamos juntarnos y hacer una gran sociedad sin diferencias algunas politicamente, obvio siempre las habra, pero al menos podriamos intentarlo. Puerto Rico hoy dia esta pasando por una crisis la cual se la debemos a los gobiernos pasados. Creo que ya deberiamos quitarnos el miedo y pensar mas en el futuro de nuestros hijos y de sus hijos y hasta en el futuro de nosotros mismos, porque yo me preocupo por el mio ya que soy una estudiante de quience a~os que le gustaria salir adelante. Ser alguien en el futuro pero imaginensen, si hoy las cosas estan como estan que sera del ma~ana. Recapaciten y porfavor tomen dicisiones con la mente clara y con el paso firme!

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