Soberanía frente al colonialismo

La trivialidad de las encuestas

“Las encuestas políticas constituyen la Biblia o principal herramienta de los consultores políticos, quienes analizan fríamente sus resultados sin tomar en cuenta aspectos externos de ellas.  Es como el cirujano que opera siguiendo los resultados de exámenes o pruebas médicas sin considerar la calidad humana del paciente”

Por: Ángel Collado Schwarz

El ciclista que concentra su mirada en la rueda del frente en lugar de concentrarla en su destino, termina golpeado o perdido.

Los políticos visionarios, en cambio, toman las encuestas como medidas que responden a un momento dado para luego establecer la estrategia que más convenga al país a largo plazo.  Su elección es sólo un paso para lograr  un nuevo país o una visión.  Su rol es educar e inspirar.

El mejor y más reciente ejemplo lo vemos en el presidente Barack Obama.   En el 2007, cuando Obama anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, todas las encuestas confirmaban que no tenía probabilidad alguna de derrotar la maquinaria invencible de los Clinton y lograr la nominación del Partido Demócrata.   Varios expertos políticos le comentaron a Obama que era imposible que un senador en su primer término, negro, sin dinero y con el nombre de Barack Hussein Obama lograra una victoria contra la flamante senadora del estado de Nueva York.

Sin embargo, Obama es un líder visionario que supo calibrar las encuestas y luchar por  sus objetivos en lugar de ejecutar según lo que decían estas.  De haber obrado conforme a ellas, habría tenido que olvidarse de su candidatura.  El discurso de Obama es inspirador, con una nueva visión de los Estados Unidos.

En Puerto Rico, no hay que hacer una encuesta para saber que la vasta mayoría de las personas quieren mantener el status colonial o lograr la estadidad.  Es lo que se espera en  un país donde la mayoría de las personas reciben algún tipo de transferencia federal y a través de nuestra historia se nos ha hecho creer que somos muy pequeños, no tenemos recursos naturales y no podríamos existir sin ese mantengo federal (cuya mayor parte consiste en derechos adquiridos como el seguro social y beneficios al veterano).

Los políticos que respaldan estas opciones de status son los responsables de llevar a Puerto Rico al desastre en que se encuentra actualmente.  No hay que hacer encuestas para saber que la calidad de vida en Puerto Rico se encuentra en un deterioro rampante.
Los Estados Unidos han sido muy claros que la estadidad está disponible para los puertorriqueños, pero no para Puerto Rico.  Las recientes vistas de confirmación de la sobrecualificada jueza para el Tribunal Supremo, Sonia Sotomayor, dramatizaron las actitudes y posiciones racistas de los senadores republicanos.

El actual status colonial creado por los Estados Unidos, como parte de su estrategia durante la Guerra Fría, ya no tiene utilidad para la metrópoli.  El Estado Libre Asociado ya no goza del respaldo incondicional que tenía cuando fue creado, y la metrópoli ignoró los reclamos que el pueblo de Puerto Rico hizo en el plebiscito de 1993 para tener un “ELA Mejorado”.

La solución del status de Puerto Rico es la clave para crear un proyecto de país que lo convierta en una nación con una alta calidad de vida, desarrollo económico y social, y una estrecha relación con los Estados Unidos, la Unión Europea, China y el resto del mundo.

Compartir

Comentarios:

You must be logged in to post a comment.