Economía, Soberanía frente al colonialismo

Emilio Piñero comenta las “Soberanías Exitosas”

“Las entrevistas nos brindan una gran oportunidad para que nuestros conciudadanos rompan dos cascarones, el del miedo y el del insularismo.  Nos proveen una base para que conozcamos la trayectoria de seis países y la comparemos con la nuestra. Es una publicación provocadora, estimulante, profunda y analítica, presentada en un momento que algunos llamaban época de cambios y otros llamamos cambio de época, un momento muy oportuno. Con lenguaje sencillo y coherente se sientan las bases para que nuestro pueblo entienda que el mundo excede las 100 por 35 millas y que lo que tenemos actualmente puede servir la plataforma para explorar lo que podría ser.”

Ponencia de Emilio Piñero
Presentación del libro Soberanías Exitosas, de Ángel Collado Schwarz
Bankers Club
9 de diciembre de 2008

Esta obra presenta un análisis realizado junto a distinguidos economistas puertorriqueños detallando mucha información política, económica y social de nuestra nación y de seis otras naciones todas con ciertos parecidos a la nuestra, pero con contrastes significativos entre ellas y la nuestra. A clara luz las dos diferencias obvias son los niveles de soberanía y de desarrollo económico donde estos seis países han estado yendo en una dirección y nosotros lamentablemente vamos en otra. Ciertamente hay unas importantísimas diferencias culturales, religiosas, jurídicas, sociales y educativas que hacen el análisis mucho más complejo.

Las entrevistas nos brindan una gran oportunidad para que nuestros conciudadanos rompan dos cascarones, el del miedo y el del insularismo.  Nos proveen una base para que conozcamos la trayectoria de seis países y la comparemos con la nuestra. Es una publicación provocadora, estimulante, profunda y analítica, presentada en un momento que algunos llamaban época de cambios y otros llamamos cambio de época, un momento muy oportuno. Con lenguaje sencillo y coherente se sientan las bases para que nuestro pueblo entienda que el mundo excede las 100 por 35 millas y que lo que tenemos actualmente puede servir la plataforma para explorar lo que podría ser.

Soberanías Exitosas – Seis modelos para el Desarrollo Económico de Puerto Rico, nos ilustra como Estonia y Eslovenia, Irlanda, Israel, Nueva Zelanda y Singapur, todos países con similitudes con Puerto Rico, han alcanzado, usando distintos esquemas, niveles superiores de crecimiento económico, pero mas que crecimiento de desarrollo, mientras nosotros hemos ido perdiendo terreno. Todos lo han hecho insertándose en la economía global. En ninguno existía el nivel de dependencia que existe en Puerto Rico. Estos países son vivos ejemplos que dan valor a la teoría del determinismo político, que esboza que la situación política es la que determina cual es la situación económica. Esto me hace recordar un gran profesor de sociología que tuve en la Universidad de Pensilvania en el tercer trimestre del último siglo del milenio pasado. Se llamaba Joseph Gordon y tuvimos grandes discusiones. Ya desde esa época yo me formaba como financiero y pensaba en el determinismo económico, que es que la situación económica, junto a otras realidades, como las culturales, sociales y religiosas, son el factor principal para determinar la situación política.

Después de casi 40 años en la banca todavía me sostengo en aquel pensamiento. Sigo siendo un determinista económico. De hecho la situación económica global ha lanzado cuatro de estos seis países (con excepción de  Eslovenia e Israel) en los últimos meses a una recesión y está por verse si el modelo político de cada uno de ellos resistirá los vientos huracanados producidos por la recesión global. Pero más que entrar en una divagación sobre cual es la verdad, el determinismo político o el económico, pienso en que en el Puerto Rico de hoy, confundido, que se debate entre querer ser y querer tener, es muy factible una convergencia entre ambos determinismos que produzca los mismos resultados que nos lleven a un mayor desarrollo económico venciendo los obstáculos políticos que lo impiden. En el mundo de hoy, en muchas ocasiones, los procesos son más importantes que la sustancia.

Hace varios meses tuve la oportunidad de compartir durante dos días con cerca de 200 jóvenes puertorriqueños que han formado un movimiento llamado Mentes Puertorriqueñas en Acción. Estos son jóvenes talentosos estudiantes de tres universidades, Harvard, MIT y la Universidad de Puerto Rico. Son jóvenes brillantes y preocupados con los problemas de Puerto Rico y en extremo interesados en ser agentes de cambio. Son jóvenes que hacen a uno sentirse orgulloso de la juventud y nos brindan esperanza.  Jóvenes interesados en quedarse en Puerto Rico. Antonio Sosa Pascual, quien desde hace dos meses es VP Ejecutivo de la Fundación Luis Muñoz Marín, cuya Junta de Directores me honro en presidir, fue uno de los creadores de este grupo. Recuerdo como un joven nos indicó que los cambios en los pueblos, las grandes reformas, normalmente nacen bajo la dirección o empuje de grupos estudiantiles y se dan cuando hay, ya sea miseria y desesperación o inspiración. Decía aquel joven que en Puerto Rico nunca va a haber ni miseria ni desesperación. Nos decía, los cambios los vamos a tener que hacer por inspiración, que es más difícil. Veamos.

En gran parte de estos países hubo miseria, hubo desesperación. En muchos de ellos la inspiración de un gran líder. Les pregunto si estos dos elementos están presentes en Puerto Rico. No lo creo. Es sumamente difícil que existadesesperación en un país donde la mayoría de las familias desde hace ya varias generaciones no tienen necesidad de trabajar, ni le conviene trabajar, para poder subsistir. Algunos podrán decir, es fácil decir esto así desde el Bankers Club, pero es una terrible realidad. Esto lo digo con el mayor nivel de sensibilidad pues miles de nuestros hermanos no pueden obtener trabajo.

Es una realidad mencionada en todas las entr evistas de este libro y pienso yo, es el mayor problema que tenemos, la cultura de dependencia. Ha cambiado la forma de pensar, de interactuar, de convivir, de educar, de hacer negocios, de invertir y hasta de votar de nuestra gente. El que nuestra gente tenga el estomago, el corazón, la consciencia y la voluntad comprometida y entregada ha convertido nuestra cultura a una de ocio y complacencia y de vivir de día a día, del presente, y con pánico a cualquier cambio que pueda afectar el diario quehacer. Esta cultura ha creado un ambiente donde el ganar dinero y acumular riqueza honestamente se percibe como malvado, se le da visos de corrupción, se le cataloga muchas veces al que triunfa honestamente como ser parte de unos llamados grandes intereses, se ve como que el que tiene es porque se aprovecha de los demás y eso es, en mi mente, el mayor impedimento que tenemos de nuestro desarrollo económico y por ende, de nuestro desarrollo político. La cultura de dependencia ha cambiado los valores y la ética de toda la sociedad, no solo de las clases mas necesitadas, ha cambiado la mentalidad de aun los que mas tienen.

El que se enfoca en el presente, en vivir de día a día, no quiere ni puede pensar en el futuro, y si lo hace, lo hace con miedo. Aquí en el Bankers a veces me encuentro con amigos de muchos recursos que vendieron su negocio a alguien de afuera e invirtieron sus fondos en inversiones pasivas y desde estas ventanas miran hacia fuera y comentan que muchos vagos hay aquí. Tanta dependencia tiene el pobre que necesita le den su comida diaria como el empresario que no invierte a menos que el gobierno le cubra su riesgo empresarial. La cultura de dependencia del gobierno es un mal que nos arropa. Esto hay que analizarlo profunda y sosegadamente junto a otros factores que afectan el ánimo y la
forma de ser de nuestra gente, como las creencias religiosas, los valores, nuestro sistema de educación, nuestra falta de empresarismo, apatía a servir y nuestro temor al riesgo.

¿Qué podemos hacer? ¿Cómo explicarle a nuestra gente que mayor soberanía no necesariamente nos lleva ni es sinónimo de la independencia que la inmensa mayoría de nuestra gente no quiere? Hay que demostrarle al pueblo que el fin de la soberanía no es buscar la independencia, es alejarnos de la dependencia, es crear oportunidades de empleo, de desarrollo económico, de bienestar para el ciudadano y sus hijos, es crear dignidad personal al salir de la pobreza de espíritu que es la dependencia. Es comenzar el proceso de sanar de esa enfermedad. Pienso yo que si le explicamos a nuestro pueblo estos asuntos desde el punto de vista de desarrollo económico y de beneficio individual, nos comenzamos a mover. Ahí está para mí el gran valor de este libro y de que se discuta ampliamente.

Hay también otro componente importante. Hay que convencer a los que poseen la soberanía, a los Estados Unidos de América que más fuentes de empleo, más desarrollo, más control de inmigración en una isla superpoblada, menos criminalidad relacionada al narcotráfico, menos costos de transportación producto de enmendar las leyes de cabotaje que le provean productos mas baratos al pueblo, es luchar contra la dependencia y le conviene a ellos y nosotros. Igualmente el poder trabajar con soluciones puertorriqueñas al problema de la droga y sus componentes criminales y sociales nos ayudaría a eliminar otro tipo de dependencia. Ellos y nosotros sabemos lo que es un win-win o ganarganar.

El mayor reto es que nuestra gente vea, entienda e internalize que ellos son parte de ese win-win, que nos conviene a los puertorriqueños y a los americanos. Nos compete a nosotros como seres pensantes, por encima de las tribus políticas que siembran y viven del miedo en nuestro dividido país, convencer a nuestra gente. Esto todo lo podemos hacer manteniendo los estrechos vínculos con los Estados Unidos, donde viven la mitad de nuestros compatriotas.

Aquí hay seis países que lo han hecho. Cerca de nosotros a poca distancia, en la misma latitud hay dos claros ejemplos de dos países que comparten una isla, República Dominicana y Haití, hermanos países caribeños y uno lo esta logrando (aunque con grandes inequidades sociales) y el otro sigue perdiendo terreno.  Como la cultura, la religión, las enseñanzas de los padres y maestros, las luchas de clases pueden crear dos resultados tan diametralmente opuestos con dos países soberanos en nuestro vecindario. Merece que estudiemos esto.

Angel Collado Schwarz nos deja con esta publicación un legado. Cuando ocurren las entrevistas todavía no había ocurrido la hecatombe económica y financiera que estamos viendo y viviendo. Pero esta pasará y quedaremos todos con las cicatrices de los excesos que produce el apalancamiento financiero y crediticio de las últimas décadas. Por eso repito que es muy oportuno. Los Estados Unidos, aunque capaces de provocar una recesión global, ya no son el centro económico del mundo. Hay una transferencia hacia varios centros de influencia política y económica en el mundo. El mundo es mucho más que este hemisferio y las oportunidades para lograr mayor desarrollo económico para los puertorriqueños están ahí, en el mundo de la economía global, pero no podemos tener miedo. Miedo tenemos que tener si no nos insertamos en la economía global, pues entonces acabaremos teniendo más de lo mismo.

Si Barack Obama, parte de una generación de gente marginada en el mundo de  la dependencia hubiera tenido miedo no existiría un Presidente Electo de los Estados Unidos que es una fuente de esperanza para toda la humanidad. Estas circunstancias hace este libro aún más relevante hoy en día. Seamos custodios de este legado de Angel Collado. Los exhorto a leer este libro, a re-leerlo y a pensarlo, a analizarlo y discutirlo. Puede ser una chispa que produzca ideas que nos comiencen a mover en la dirección correcta, a un ritmo constante, pero a un ritmo. Los patrones que nos tienen donde estamos no son el producto de años, son el producto de siglos y décadas. Esperemos que los resultados tomen años y a lo sumo décadas. La vida de los pueblos es un maratón y no una carrera de 100 metros. Demos los primeros pasos. Este libro nos puede ayudar a marcar ese camino, un camino de más ser y de más tener.

Emilio Piñero

Compartir

Comentarios:

You must be logged in to post a comment.